Breve ensayo sobre la ética aplicada


La Real Academia Española define la palabra ética como “parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”. Esta definición, aunque se orienta a aspectos filosóficos que requieren una mayor profundización y conocimiento, nos lleva a reconocer que dentro de la moral y de las obligaciones del hombre se encuentra todo aquello que  se relaciona con lo bueno y lo malo de nuestro actuar.

Cuando se dice que una persona es buena, es porque a través de sus comportamientos florecen actitudes de bondad, porque sus actitudes reflejan los valores, lo que a su vez genera confianza en el establecimiento de relaciones de socialización. En otras palabras, cuando decimos que una persona es ética, pensamos que es buena, o que ha hecho algo bueno, o está siendo transparente y honesta, o sentimos que nos genera confianza.

Así las cosas, se puede decir que la ética no debe ser entendida o asociada con un tema de “relleno”, no puede quedarse sin merecer nuestra trascendencia; máxime en nuestra época, cuando ha pasado a un segundo plano en cuanto a su ejercicio se refiere.

Y es que para la cultura de hoy, en la que se ha establecido la era del conocimiento y las TICS como sus estandartes, aburre todo aquello que toca la fibra humana al clasificar los comportamientos, actos, normas o instituciones como buenas o como malas.

Aburre no obtener beneficios de parte y parte, y de manera transparente; aburre buscar el buen común y pensar en el otro. Aburre buscar el sentido moral de un negocio transparente y honesto; aburre pensar que la ética es un excelente componente que ayuda a triunfar en los negocios,  y reconocer que respetar al otro es aceptar que tiene igual dignidad que yo; aburre hacer honestamente mi trabajo. En fin, aburren tantas cosas, que prácticamente los actos de bondad son considerados heroicos. Y no es que sean escasos, sino que no los vemos porque nuestras prioridades se orientan hacia otras atracciones que implican menos esfuerzo y dedicación; y también porque la cultura actual propone estilos de vida y estilos de ser que van en contravía del respeto a la naturaleza y la dignidad del ser humano.
Esa cultura, impregnada de ansias de poder, y de riqueza, se contagia al mismo tiempo de placer por lo efímero e inmediato.

De otro lado, y teniendo en cuenta las consideraciones basadas en los contenidos de la asignatura Ética Profesional y habiendo realizado una consulta sobre el tema de la ética aplicada, se dirige la apreciación a través de este ensayo hacia la disciplina y el ejercicio de la administración, reconocida como el arte de llevar a una organización a la estabilidad en el universo de la competitividad y sostenibilidad.

Para las organizaciones, la ética se ha incluido como parte de la estrategia administrativa, enfatizada en la conformación e inclusión de un área al interior de las organizaciones que en algunos casos se denomina “comité de ética”, este hecho lleva a identificar que la incorporación de la ética, que pertenece a la realidad porque forma parte de la dimensión humana, puede recuperar su verdadero sentido que no es otro que el de contribuir a la generación de buenas actuaciones al interior de las organizaciones, las cuales están compuestas de personas, de seres humanos que con conciencia o sin conciencia merecen ser tratados con dignidad y son ellos el elemento fundamental de la sociedad para llevar a las organizaciones al éxito o al fracaso.

La libre competencia del mercado en el capitalismo voraz, acarrea grandes responsabilidades para las empresas y para sus empleados y demás colaboradores. Las exigencias del mercado son cada vez mayores porque los públicos con más diversos y exigentes, y la cantidad de información a la que se tiene acceso a través de internet y otros medios de comunicación es interminable.

Unido a lo anterior, puede decirse que la globalización, que brinda beneficios excepcionales, ha traído consigo consecuencias funestas a la hora de establecer controles en la seguridad de la información, y los empleadores, en la búsqueda de sostenerse en el mercado globalizado, atentan contra los empleados, cambiando sus condiciones laborales, ofreciendo salarios que no están acorde con una buena calidad de vida. Reducen costos a como dé lugar, generando mayor rentabilidad, oponiéndose a la ética y/o buscando que otros no logren su éxito también.